Los líderes del Grupo de los Siete (G7) debatieron la posibilidad de que países aliados accedan a modelos de inteligencia artificial (IA) de última generación desarrollados en Estados Unidos. El objetivo principal de esta iniciativa sería fortalecer las capacidades de ciberseguridad de las naciones involucradas. Se considera que el acceso a estas tecnologías permitiría a los países del G7 contrarrestar las amenazas cibernéticas provenientes de competidores como China. La propuesta busca establecer un marco de colaboración en materia de IA entre Estados Unidos y sus socios más cercanos. No se han revelado detalles específicos sobre cómo se implementaría este acceso a los modelos de IA. La discusión refleja la creciente preocupación por la seguridad cibernética a nivel global y la importancia estratégica de la inteligencia artificial en este ámbito. Esta medida podría marcar un precedente en la cooperación tecnológica internacional.