Los líderes del G7 instaron a un cese al fuego en Líbano este miércoles, en medio de crecientes tensiones en la región. La declaración se produce tras la bienvenida a un acuerdo provisional para poner fin al conflicto en curso. Paralelamente, los países del G7 acordaron diversificar las rutas de suministro de energía con el objetivo de disminuir su dependencia del Estrecho de Ormuz. Esta decisión responde a la situación derivada de la guerra en Irán y busca asegurar la estabilidad energética global. La iniciativa busca reducir la vulnerabilidad ante posibles interrupciones en el suministro de petróleo a través de esta vía marítima estratégica. El acuerdo sobre el suministro energético se considera una medida preventiva ante la escalada de tensiones en Oriente Medio. Las conversaciones se llevaron a cabo en Evián-les-Bains, Francia, y Dubái.