Los líderes del G7 coinciden en que Rusia no muestra intención de poner fin a la guerra en Ucrania, según declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. La estrategia acordada es intensificar la presión sobre Moscú a través de sanciones económicas. El objetivo principal es obligar a Rusia a negociar una solución al conflicto. Zelenski destacó la unidad de los países del G7 en este enfoque. No se especificaron detalles sobre nuevas sanciones concretas, pero se enfatizó la continuidad y el endurecimiento de las ya existentes. Esta postura refleja una evaluación pesimista sobre las perspectivas de un alto el fuego inmediato por iniciativa rusa. La presión económica se considera ahora el principal mecanismo para lograr un proceso de paz.
