La fatiga de los donantes está afectando gravemente los esfuerzos de desminado en Asia, particularmente en Camboya, un país marcado por las minas terrestres dejadas por el régimen Khmer Rouge. Individuos como En Poy, víctima de una mina, ahora trabajan en la limpieza de tierras, pero la falta de financiación amenaza su labor. Los recursos se están desviando hacia conflictos activos en otras regiones, dejando a los programas de desminado con menos apoyo. Organizaciones sin fines de lucro como Cambodian Self Help Demining dependen de donaciones para continuar su importante trabajo en la remoción de minas. La disminución de fondos pone en riesgo la seguridad de las comunidades locales y obstaculiza el desarrollo económico en áreas afectadas por las minas. Esta situación exige una reevaluación de las prioridades de financiación internacional para asegurar la continuidad de los esfuerzos de desminado en Asia.