Una investigación del periódico Hufvudstadsbladet (HS) revela que organizaciones de veteranos y una entidad dedicada a la lucha contra las adicciones en la comunidad sami se encuentran entre las que peor han gestionado los fondos públicos en Finlandia. El nuevo ministro de Asuntos Sociales, Wille Rydman, ha anunciado criterios más estrictos para la concesión de subsidios a organizaciones sociales y de salud. La organización sami expresa preocupación de que estas nuevas medidas afecten desproporcionadamente a sus programas y servicios. Los criterios revisados podrían resultar en una reducción significativa de la financiación para estas entidades. La investigación de HS se basa en un análisis detallado del uso de fondos públicos por parte de diversas organizaciones. Se espera que el gobierno detalle los nuevos criterios de subvención en las próximas semanas, generando incertidumbre en el sector.
