El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2, que busca erradicar el hambre, representa un compromiso histórico en el desarrollo internacional. Si bien se han destinado miles de millones de dólares a áreas como semillas, riego, asistencia técnica y acceso a la tierra, un pilar fundamental permanece subfinanciado: la gestión financiera agrícola. Los cinco objetivos del ODS 2 abordan la disponibilidad de alimentos, la eliminación de la malnutrición, el aumento de la productividad e ingresos de los pequeños agricultores, sistemas de producción alimentaria sostenibles y la inversión agrícola en general. Expertos argumentan que la falta de atención a la gestión financiera de las explotaciones agrícolas limita el impacto de las inversiones existentes. Mejorar las habilidades financieras de los agricultores es crucial para optimizar los recursos y asegurar la sostenibilidad a largo plazo. Esta omisión podría obstaculizar el logro de la seguridad alimentaria global.
