El presidente de la empresa tecnológica Fujitsu, Tatsuya Kishi, ha dimitido tras admitir haber mantenido una conducta inapropiada relacionada con una empleada. La dimisión se produce después de una investigación interna que confirmó el comportamiento. Fujitsu no ha revelado detalles específicos sobre la naturaleza de la conducta, pero ha enfatizado su compromiso con un entorno laboral respetuoso. Kishi se disculpó por sus acciones y asumió la responsabilidad total. La empresa ha nombrado a un nuevo presidente interino, Hirotaka Hamada, para asegurar la continuidad del negocio. Este incidente plantea interrogantes sobre la cultura corporativa y el tratamiento a las mujeres dentro de Fujitsu.