La candidata de derecha en Perú se encuentra al borde de la victoria en las elecciones presidenciales, con una ventaja de poco más de 40.000 votos tras el escrutinio del 99,7% de las mesas. Su rival, el candidato oficialista, ha denunciado un presunto fraude electoral y ha llamado a la “resistencia patriótica”. El candidato derrotado ha solicitado la anulación de los votos emitidos desde el extranjero. Los resultados oficiales aún no se han confirmado, generando tensión política en el país. La estrecha diferencia en los resultados sugiere una contienda electoral muy reñida. Se espera que las próximas horas sean cruciales para la definición del nuevo gobierno peruano. La situación plantea interrogantes sobre la legitimidad del proceso electoral y la transición del poder.