El gobierno peruano nombró al general (r) Hugo Antonio Cornejo Valdivia, quien fuera edecán del ex-presidente Alberto Fujimori, como jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI). Esta designación ha generado controversia y reabre el debate sobre la independencia del aparato de inteligencia del Estado. La decisión evidencia una estrategia del nuevo gobierno de colocar a personas de confianza política en puestos clave. Analistas advierten que este nombramiento podría comprometer la objetividad y la autonomía de la DINI. Se cuestiona si la experiencia de Cornejo Valdivia, ligada a un régimen autoritario, es adecuada para liderar una institución que debe garantizar la seguridad nacional sin sesgos políticos. La designación plantea interrogantes sobre el futuro del servicio de inteligencia y su capacidad para operar de manera independiente.