Largas filas de vehículos se han formado en la autopista M-11, que conecta Moscú con San Petersburgo, debido a la falta de combustible. Los conductores reportan esperas de hasta tres horas para poder repostar. La situación ha provocado un importante colapso de tráfico en la vía. Las autoridades rusas no han emitido aún un comunicado oficial sobre las causas de esta escasez. Se desconoce si el problema se extiende a otras regiones del país. La falta de suministro está generando preocupación entre los automovilistas que utilizan esta importante arteria de comunicación. El incidente subraya posibles problemas logísticos en la distribución de combustible.