El reciente aumento en los precios de los combustibles en Indonesia genera preocupación por una inminente ola inflacionaria, especialmente en lo que respecta a los alimentos básicos. La volatilidad del tipo de cambio del dólar agrava la situación económica. La práctica de "waqaf produktif" (donaciones productivas islámicas) se presenta como una posible herramienta para mitigar el impacto en la población más vulnerable. Este sistema busca generar ingresos sostenibles para apoyar a las comunidades afectadas por la subida de precios. Se espera que estas donaciones productivas ofrezcan una red de seguridad ante la inestabilidad económica. La iniciativa busca proteger a la población de base de las consecuencias del alza de los combustibles y la posible escasez de alimentos. El gobierno y organizaciones religiosas están promoviendo activamente esta estrategia.
