Ante las recientes olas de calor, una técnica casera ha ganado popularidad para disminuir la temperatura en interiores. Consiste en congelar botellas de agua y colocarlas frente a un ventilador. El aire al pasar por el hielo se enfría, proporcionando una sensación de frescor en la habitación. Esta alternativa no requiere el uso de aire acondicionado ni otros aparatos eléctricos, lo que la convierte en una opción económica y ecológica. Usuarios en redes sociales han compartido su experiencia positiva con este método. La estrategia se presenta como una solución temporal y complementaria para mitigar los efectos del calor extremo. Expertos recomiendan combinar esta técnica con otras medidas, como mantener las persianas cerradas durante las horas de mayor sol.