El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien previamente fue vetado de un Mundial, ha sido designado para dirigir la final de un torneo europeo. Artan había sido suspendido por la FIFA en 2018 tras una denuncia de corrupción, lo que le impidió participar en la Copa del Mundo. Este nombramiento representa una notable recuperación en su carrera arbitral. La designación es considerada una oportunidad inesperada y un reconocimiento a su capacidad. Su presencia en la final europea simboliza una segunda oportunidad en el fútbol de élite. El partido representa un punto culminante en su trayectoria profesional tras superar la adversidad.