Incidentes recientes en Europa y Canadá evidencian un preocupante aumento de la islamofobia. Tras disturbios antiinmigrantes en Irlanda del Norte, se registraron ataques de carácter islamófobo en Escocia y Canadá. En Edimburgo, Escocia, un hombre de 36 años fue arrestado y acusado por agredir a cinco personas en ataques motivados por el odio anti-musulmán el 19 de junio. Estos hechos se producen en un contexto de creciente banalización del discurso de odio. Las autoridades investigan si existe una conexión directa entre la retórica hostil y la escalada de violencia. Los incidentes subrayan la necesidad de abordar el discurso de odio y proteger a las comunidades musulmanas. Se teme que estos ataques sean una manifestación de un problema más amplio y arraigado.