Torbjörn, de 75 años, luchó contra la adicción a la anfetamina y vivió en la calle durante muchos años en Estocolmo. Él mismo admite haberse engañado a lo largo de su vida. Su punto de inflexión fue su admisión en Gamlebo, un centro residencial que ofrece apoyo a personas mayores con problemas de abuso de sustancias. Ahora, los Socialdemócratas buscan expandir los servicios de Gamlebo. El partido promete una visión de tolerancia cero hacia la falta de vivienda en Estocolmo, buscando soluciones para erradicar esta problemática. Gamlebo se presenta como un modelo exitoso para la rehabilitación y re-integración social de personas vulnerables. La expansión de esta iniciativa es vista como un paso crucial para alcanzar sus objetivos.