Bangladesh enfrenta interrupciones frecuentes del suministro eléctrico a nivel nacional, exacerbadas por las altas temperaturas y una posible falta de producción suficiente. Aunque las ciudades principales experimentan menos cortes, las áreas rurales y los distritos periféricos sufren apagones prolongados tanto de día como de noche. Esta situación está interrumpiendo la vida diaria y afectando negativamente las actividades económicas. Las autoridades del sector eléctrico reconocen el aumento de la demanda debido al calor, pero no admiten un déficit en la producción. La población se ve afectada por el calor extremo combinado con la falta de electricidad. La situación genera preocupación por el impacto a largo plazo en el desarrollo y el bienestar de la población.
