Desde mediados de septiembre, aproximadamente un cuarto de los liceos profesionales en Francia se han sumado a las protestas estudiantiles. Los estudiantes de estos liceos comparten la mayoría de las demandas generales del movimiento, pero también expresan preocupaciones específicas sobre su futuro después del bachillerato. Han sido particularmente afectados por actos de violencia, aunque frecuentemente estos actos son perpetrados por jóvenes que no están matriculados en dichos liceos. La movilización en los liceos profesionales, a pesar de su impacto, ha recibido menos atención que las protestas en otros tipos de instituciones educativas. Esta situación pone de manifiesto una posible brecha en la visibilidad y el reconocimiento de las demandas de los estudiantes de formación profesional en Francia. La preocupación por el futuro laboral y la falta de oportunidades son factores clave en su participación activa en las protestas.