El gobierno francés ha admitido un importante ciberataque a la Dirección General de Finanzas Públicas (DGFiP). El ministro de Acción y Cuentas Públicas, David Amiel, presentó disculpas por el incidente que afectó a aproximadamente 700,000 individuos y empresas. La fuga de datos incluye información personal y también datos catastrales y sucesorios. Las autoridades francesas están investigando la magnitud total de la brecha de seguridad y sus posibles consecuencias. El ataque ha generado preocupación sobre la protección de datos sensibles de los ciudadanos. Se están tomando medidas para contener la situación y reforzar la seguridad de los sistemas fiscales. Se espera más información sobre las causas del ataque y las medidas correctivas implementadas.