Un ciberataque al fisco francés ha resultado en la venta de datos de 678,000 usuarios, según informes de los hackers este lunes. Ante esta grave situación, el primer ministro ha solicitado una aceleración en el plan de seguridad informática del Estado. El ministro Sébastien Lecornu ha pedido una “auditoría profunda” para determinar el origen de las filtraciones y evaluar la magnitud total del daño. La venta de la información comprometida plantea serias preocupaciones sobre la protección de datos personales. Las autoridades se centran ahora en identificar a los responsables y mitigar las consecuencias del ataque. Se espera que la auditoría revele vulnerabilidades en los sistemas de seguridad y permita implementar medidas correctivas más efectivas. Este incidente subraya la creciente amenaza de ciberataques contra infraestructuras gubernamentales.