Una nueva ola de calor ha llevado a varios colegios franceses a modificar sus horarios a partir de este jueves. La medida busca proteger a los estudiantes de las altas temperaturas, que se están volviendo más frecuentes y tempranas debido al cambio climático. Este fenómeno ha abierto un debate sobre la necesidad de implementar cambios más permanentes en el calendario escolar en Francia y otros países del sur de Europa. Las adaptaciones incluyen ajustes en los horarios de entrada y salida, así como la posible prolongación de las vacaciones escolares. Las autoridades educativas evalúan las condiciones locales para determinar las medidas más adecuadas. El objetivo principal es garantizar la seguridad y el bienestar de los alumnos en un contexto de calentamiento global. La situación plantea desafíos significativos para el sistema educativo francés.