Una navegante francesa se encuentra varada en una isla del Caribe desde hace cinco meses debido a una disputa territorial. La situación afecta también a otros nueve navegantes, impidiéndoles continuar su viaje. El problema radica en un conflicto sobre una propiedad privada que bloquea el paso de sus embarcaciones. La navegante, Lou, ha intentado diversos mecanismos para resolver el conflicto, sin éxito hasta el momento. Las autoridades locales no han intervenido para facilitar una solución, complicando aún más la situación. Esta disputa legal ha convertido lo que debía ser una aventura en vela en una prolongada estancia forzosa en el Caribe. Los afectados esperan una pronta resolución para retomar sus planes de navegación.