Bruno Retailleau, presidente de Los Republicanos, presentó un proyecto ambicioso para transformar el sistema educativo francés. La propuesta surge tras una reflexión profunda liderada por el senador Max Brisson. Retailleau aboga por un cambio de "filosofía" en las escuelas, distanciándose de las tendencias "pedagógicas" que percibe como desviaciones. Este proyecto busca una renovación cultural completa dentro del ámbito escolar. El líder conservador considera que la escuela necesita una reorientación fundamental. El objetivo es restaurar los valores tradicionales y fortalecer la autoridad del profesorado. La iniciativa busca generar debate y marcar una ruptura con las políticas educativas anteriores.