La fiscalía de Béthune, en Francia, ha permitido al periódico Le Monde un acceso sin precedentes a sus procedimientos internos. La oficina se enfrenta a un volumen masivo de casos de violencia intrafamiliar contra menores, generando dificultades para priorizar las investigaciones. Los reportes provienen de comisarías, escuelas y hospitales, revelando una preocupante tendencia al alza. El fiscal y su equipo describen la situación como un flujo constante de denuncias que dificulta la identificación de los casos más urgentes. Esta saturación ocurre en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de los niños y la necesidad de recursos adicionales para abordar el problema. El caso de Lyhanna, una menor fallecida, ha puesto de relieve la gravedad de la situación y la urgencia de una respuesta eficaz. La fiscalía busca optimizar sus recursos para proteger a los menores en riesgo.