Edouard Philippe, candidato a la presidencia francesa, centró su visita de dos días a Mayotte en la lucha contra la inmigración ilegal. Se comprometió, de ser elegido, a suspender durante cinco años el derecho de suelo, el derecho de asilo y el reagrupamiento familiar en la isla. Esta promesa se dirige a los políticos locales, quienes expresaron su frustración por la falta de medidas concretas en el pasado. Philippe busca posicionarse como firme en temas migratorios frente a las elecciones de 2027. La medida busca abordar la problemática de la inmigración irregular que afecta a Mayotte. Este endurecimiento de las políticas migratorias es el eje central de su regreso a la escena política. La visita busca capitalizar el descontento local respecto a la gestión de la inmigración.