Bruno Retailleau, candidato de la derecha en las próximas elecciones presidenciales francesas de 2027, acusó a Manuel Bompard, representante de La Francia Insumisa (LFI), de promover un “nuevo antisemitismo” a través de la plataforma política denominada “Nueva Francia”. Bompard respondió calificando las declaraciones de Retailleau como “poco dignas”. La controversia surge en un momento crucial de la campaña preelectoral, marcando una escalada en el tono del debate político. Retailleau argumenta que el concepto de “Nueva Francia” encierra elementos antisemitas, aunque no especificó cuáles. LFI ha defendido la plataforma como una visión inclusiva y progresista para el futuro del país. Este intercambio de acusaciones intensifica la polarización política en Francia y plantea interrogantes sobre los límites del discurso en la campaña electoral. La acusación de antisemitismo es particularmente grave y podría tener un impacto significativo en la imagen pública de ambas figuras políticas.
