Francia está experimentando un verano marcado por eventos climáticos extremos, incluyendo olas de calor, sequías e incendios devastadores. A pesar de estos fenómenos, ni el gobierno actual ni los posibles candidatos a la presidencia en 2027 han abordado de manera directa y contundente los desafíos asociados al cambio climático. Existe una notable falta de acción política frente a la urgencia de la situación. Esta inacción contrasta con la severidad e impacto de los eventos climáticos que azotan el país. La falta de respuesta plantea serias preocupaciones sobre la preparación y la voluntad política para enfrentar el futuro. Se exige una estrategia más agresiva y consciente ante la crisis climática latente en Francia. La omisión de este tema en el debate político es cada vez más evidente y preocupante.