El gobierno francés enfrenta dificultades para gestionar el calendario legislativo en el Parlamento. Una acumulación de proyectos de ley, incluyendo temas como la autonomía de Córcega, el fin de vida, la justicia penal y la protección de la infancia, genera incertidumbre sobre su debate y aprobación. Tanto la Asamblea Nacional como el Senado se ven desbordados por la cantidad de textos a tratar. La situación ha sido descrita como un "atasco" legislativo, reflejando la complejidad de abordar múltiples temas prioritarios simultáneamente. No hay garantías de que todos los proyectos puedan ser debatidos en un tiempo razonable. Esta congestión plantea desafíos para la implementación de la agenda política del gobierno. La falta de claridad sobre el cronograma genera preocupación entre los legisladores y observadores políticos.