En Cherbourg, Normandía, un antiguo submarino nuclear francés, que formó parte crucial de la disuasión del país, se encuentra ahora abierto a los visitantes. La embarcación, con una longitud de 128 metros, yace en un dique seco, permitiendo a los turistas explorar sus entrañas a pie. Lo que antes fue un secreto de estado es ahora una atracción inusual. Este submarino representa una era de la Guerra Fría y la historia naval francesa. La apertura ofrece una visión única del funcionamiento y la vida a bordo de un submarino nuclear. El sitio se ha convertido en un punto de interés para aquellos interesados en la historia militar y tecnológica.