La ola de calor que azota Europa está generando problemas en el suministro eléctrico de Francia. Se prevén temperaturas de hasta 40 grados en el país galo, lo que ha obligado a las primeras centrales nucleares francesas a disminuir su producción. La alta temperatura del agua utilizada para la refrigeración de los reactores es la principal causa de esta reducción. Esta situación podría afectar la capacidad de Francia para exportar electricidad a otros países europeos. Las autoridades energéticas francesas están monitoreando de cerca la situación y evaluando posibles medidas para garantizar el suministro. La reducción de la producción nuclear se suma a otras tensiones en el mercado energético europeo. Se espera que la ola de calor persista en los próximos días, lo que podría agravar la situación.
