Una central nuclear francesa detuvo sus operaciones la noche del lunes debido a restricciones ambientales provocadas por la actual ola de calor. Un portavoz de la planta confirmó la suspensión, indicando que las altas temperaturas limitaron la capacidad de refrigeración necesaria para el funcionamiento seguro. La medida preventiva busca evitar posibles riesgos asociados al sobrecalentamiento de los sistemas. No se especificó la duración del paro, pero se informó que la situación se monitorea de cerca. Este incidente subraya la vulnerabilidad de la infraestructura energética ante eventos climáticos extremos. La central retomará sus actividades una vez que las condiciones ambientales lo permitan, garantizando la seguridad operativa.