Francia enfrenta una ola de calor intensa, con temperaturas que alcanzan los 43°C en algunas regiones, exacerbando el riesgo de incendios forestales. La situación ha obligado a reducir la capacidad de funcionamiento de la central nuclear de Golfech a un 25%. Esta disminución se debe a las altas temperaturas del agua del río Tarn, utilizada para refrigerar la planta. Las autoridades francesas están monitoreando de cerca la situación para evitar interrupciones en el suministro eléctrico y garantizar la seguridad de la central. Los incendios forestales han provocado evacuaciones y están desafiando a los bomberos en varias zonas del país. Se espera que la ola de calor persista en los próximos días, complicando aún más la situación.