El gobierno francés ha decidido repatriar los datos gestionados por sus servicios de inteligencia, específicamente la Dirección General de la Seguridad Interior (DGSI), desde Estados Unidos a Francia. El primer ministro Sébastien Lecornu anunció el cambio de proveedor para el análisis de grandes volúmenes de datos. Hasta ahora, esta tarea estaba a cargo de la empresa estadounidense Palantir. La DGSI optará ahora por la empresa francesa ChapsVision para el procesamiento y explotación de la información. Esta decisión busca reforzar la soberanía tecnológica y la protección de datos sensibles. El cambio se enmarca en una estrategia más amplia de independencia en el ámbito de la seguridad nacional. Se espera que la transición se complete en los próximos meses.