La autopsia del cuerpo de Lyhanna, una niña francesa de 11 años encontrada sin vida en una granja abandonada en Puycasquier, reveló que también fue víctima de agresión sexual. El hallazgo ha generado indignación en Francia y ha reabierto el debate sobre la protección infantil. Un hombre de 41 años, Jérôme Barella, padre de una amiga de la víctima, fue arrestado previamente en relación con el caso, tras ser visto con Lyhanna en su vehículo. Barella ya había sido denunciado por abuso sexual contra otra menor, pero las autoridades no actuaron a pesar de las alertas, incluyendo una advertencia de las autoridades estadounidenses sobre posible posesión de material de abuso infantil. El presidente Macron ha ordenado una investigación sobre la gestión del caso por parte de la justicia francesa, cuyos resultados se esperan la próxima semana. Macron reconoció fallos en el procedimiento y prometió mejoras en los protocolos de actuación. La familia de Lyhanna ha solicitado privacidad en este momento difícil.
