Grupos de ultraizquierda en Francia están experimentando una creciente radicalización, abandonando las protestas simbólicas en favor de la acción directa. Esta transformación se basa en la teoría de las “mil heridas”, que justifica el uso de la violencia como táctica. La evolución preocupa a las autoridades francesas, especialmente ante la inminente celebración de la cumbre del G7 en Evian, un evento considerado de alta tensión. La nebulosa de grupos se distancia de la desobediencia civil pasiva, optando por estrategias más agresivas. Este cambio de enfoque representa una nueva fase en el activismo de estos grupos, con implicaciones potenciales para la seguridad pública. Las autoridades están evaluando el riesgo y reforzando las medidas de seguridad en previsión de posibles incidentes durante la cumbre.