Una preocupante tendencia delictiva está afectando a propietarios de automóviles en Francia. Los ladrones ya no se limitan a robar piezas del motor, sino que ahora sustraen asientos traseros completos de vehículos. Según informes, los modelos Citroën C3 y Renault Clio son particularmente vulnerables y demandados en el mercado negro. La publicación automotriz Caradisiac señala que esta nueva ola de robos no muestra signos de disminuir. Las autoridades investigan el motivo detrás de esta inusual práctica, aunque se presume que los asientos robados se revenden ilegalmente. Este fenómeno representa un nuevo desafío para la seguridad automotriz en el país. La situación ha generado alarma entre los dueños de automóviles y ha impulsado llamados a reforzar las medidas de prevención.