Empresarios franceses expresan reservas sobre el programa económico de Marine Le Pen, considerándolo populista y menos flexible que el de Jordan Bardella. Si bien Bardella era visto como más receptivo a las ideas liberales, la perspectiva de una presidencia de Le Pen genera inquietud en el sector empresarial. Los líderes empresariales temen que la visión económica de Le Pen se base en las preocupaciones del electorado de Hénin-Beaumont, más que en principios económicos sólidos. A pesar de estas preocupaciones, la figura de Jean-Luc Mélenchon sigue siendo considerada aún más perjudicial para los intereses empresariales. Existe una preferencia tácita por Bardella, aunque el panorama político para 2027 sigue siendo incierto. Esta situación refleja una tensión entre las expectativas del mundo empresarial y las propuestas de los candidatos presidenciales.