En Francia, un ambicioso proyecto ha estado en marcha durante 25 años: la construcción de un castillo medieval auténtico, empleando únicamente técnicas y materiales del siglo XIII. Sin grúas, maquinaria moderna ni hormigón, un equipo de más de 60 artesanos está replicando fielmente la arquitectura de la época. A pesar de no estar terminado, el castillo atrae a más de 300.000 visitantes al año, ofreciendo una experiencia inmersiva en la historia medieval. El proyecto busca recrear el proceso constructivo original, demostrando las habilidades y conocimientos de los artesanos medievales. Se trata de una iniciativa única que convierte la historia en una experiencia tangible y viva para el público. La construcción continúa avanzando, manteniendo la autenticidad y el rigor histórico como pilares fundamentales. El castillo se erige como un testimonio de la dedicación y el arte ancestral.