Un monje benedictino, el padre Placide de la abadía Notre-Dame de Bellaigue en Virlet, Francia, fue secuestrado y posteriormente encontrado maltratado después de dos días. Su desaparición ocurrió poco después de anunciar su renuncia, lo que despertó sospechas entre sus compañeros monjes. La policía inició una búsqueda a gran escala y el padre Placide logró contactar a la comunidad monástica desde un lugar remoto. Fue hallado cerca de una estación de tren abandonada en Limoges, a unos 150 kilómetros de la abadía, con signos evidentes de haber sido agredido. La investigación judicial apunta a una lucha de poder interna dentro de la abadía, donde once monjes disidentes intentaban tomar el control. La abadía, vinculada previamente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ha sido escenario de tensiones por diferencias ideológicas con la Iglesia Católica. Hasta el momento, no se han realizado detenciones.