La exministra de Finanzas y viceprimera ministra de Canadá, Chrystia Freeland, considera que su renuncia contribuyó a un mejor resultado para el anterior primer ministro Justin Trudeau. Freeland cree que su decisión de dimitir fue un catalizador para que Trudeau se retirara del cargo, evitando así una derrota electoral casi segura dada su baja popularidad. Al parecer, su renuncia aceleró el proceso de cambio de liderazgo dentro del gobierno canadiense. Freeland no especificó los detalles de su razonamiento, pero sugiere que la situación política en Canadá era insostenible para Trudeau a largo plazo. Este análisis se produce en un momento de importantes cambios en el panorama político de Canadá y plantea interrogantes sobre el futuro del Partido Liberal. Su renuncia, por lo tanto, se percibe ahora como una estrategia para facilitar una transición más ordenada en el poder en Canadá.