El debate sobre la gratuidad del transporte público en Atenas y Tesalónica refleja una tendencia europea más amplia. Esta discusión surge en un contexto de creciente “pobreza de movilidad”, es decir, la dificultad de las personas para acceder a empleos, servicios y oportunidades debido a los costos del transporte. Varias ciudades europeas ya ofrecen transporte público gratuito o fuertemente subsidiado. La medida busca mejorar la inclusión social y reducir la desigualdad. La situación en Grecia, aunque particular, se inscribe en esta problemática continental. El fenómeno de la pobreza de movilidad se está convirtiendo en un desafío importante para las políticas públicas en Europa.