La ciudad alemana de Frankfurt ha implementado un sistema de cámaras instaladas en autobuses y tranvías para sancionar a los conductores que obstruyen el transporte público. En los primeros cuatro meses de funcionamiento, se detectaron 421 infracciones de estacionamiento ilegal. Los infractores reciben multas de al menos 70 euros por bloquear las vías de autobuses o las paradas. Esta medida busca mejorar la fluidez del transporte público y disuadir el estacionamiento en zonas prohibidas. Las cámaras graban las infracciones, que luego son revisadas y sancionadas por las autoridades. El sistema se centra en las paradas y carriles reservados para autobuses y tranvías. La ciudad espera que esta iniciativa reduzca significativamente las obstrucciones y mejore la puntualidad del servicio.
