El número 16 en la portería se ha convertido en una tradición inusual pero notable en los Mundiales, originada en Francia. Aunque no es el número más popular -superado por el 1, 12, 22 y 23- el 16 ha ganado reconocimiento gracias a la influencia francesa. La elección de este número por parte de los porteros franceses ha generado curiosidad y ha sido adoptada por otros guardametas a nivel mundial. Esta tendencia demuestra cómo las particularidades nacionales pueden dejar una huella, incluso en un evento global como la Copa del Mundo. A pesar de no tener un significado histórico claro, el número 16 se asocia fuertemente con los porteros franceses y su peculiar costumbre en el torneo. Se espera que esta tradición continúe en futuros Mundiales, especialmente en el de 2026.