El gobierno francés, a través del primer ministro, presentará su proyecto de ley de presupuesto el 30 de septiembre. Las previsiones indican una reducción "realista" del déficit, aunque limitada, sin necesidad de reformas estructurales profundas ni la implementación de nuevos impuestos. Se anticipa que el déficit se situará alrededor del 4.9% del Producto Interno Bruto (PIB). El objetivo inicial de reducir el déficit por debajo del 3% para 2029 parece improbable que se cumpla. Esta estrategia presupuestaria se centra en la estabilidad sin grandes cambios. La información proviene de fuentes del periódico “Le Monde”, revelando una aproximación pragmática a las finanzas públicas. Se espera un enfoque cauteloso en la gestión económica francesa para los próximos años.