Más de 220.000 personas han sido evacuadas en el departamento de Gironda, suroeste de Francia, debido a los intensos incendios forestales que se propagan rápidamente. Miles de evacuados se encuentran en refugios de emergencia, sin una fecha estimada para su regreso, mientras los bomberos luchan por controlar las llamas. La situación es crítica y las autoridades mantienen la alerta máxima. Los incendios han provocado una gran devastación en la región, amenazando hogares y medios de vida. La reportera de FRANCE 24, Carys Garland, informa desde Burdeos sobre el desarrollo de esta emergencia. Se teme que las altas temperaturas y los fuertes vientos continúen dificultando las labores de extinción.