El mega incendio que ha devastado 42,000 hectáreas en la Gironda, suroeste de Francia, se mantiene “estabilizado” este jueves. La prefectura de la Gironda anticipa un clima “favorable” con la disipación de la alerta naranja por ola de calor e incluso algunas lluvias. Esta mejora en las condiciones climáticas alimenta la esperanza de un pronto regreso a la normalidad para las 220,000 personas evacuadas. Los bomberos, militares y forestales que luchan contra el incendio muestran un optimismo cauteloso. La noche ha sido relativamente tranquila, permitiendo consolidar los avances en la contención del fuego. Se espera que la combinación de temperaturas más bajas y posibles precipitaciones ayude a controlar completamente el incendio en los próximos días.