Los incendios forestales que azotaron Francia están, en general, “bajo control”, según el Ministro del Interior Sébastien Lecornu. El nuevo incendio en el Var ha sido “estabilizado”, aunque las autoridades advierten que la batalla contra el fuego aún no ha terminado debido a los vientos impredecibles. El prefecto Simon Babre enfatizó la necesidad de mantenerse alerta. Por otro lado, el devastador incendio en Gironda, que consumió 42,000 hectáreas durante diez días, ha sido finalmente “fijado”, lo que significa que su propagación se ha detenido. Laurent Nuñez confirmó este progreso significativo. Sin embargo, la vigilancia continúa siendo primordial en ambas zonas afectadas. Las autoridades francesas siguen monitoreando la situación de cerca.