Incendios forestales han devastado el suroeste de Francia, particularmente la región de la Gironda, desde el 22 de julio. La prefectura de la Gironda informa que al menos 42,000 hectáreas han sido consumidas por las llamas y 220,000 personas han sido evacuadas. La situación sigue siendo crítica, según el Ministro del Interior. El regreso de los evacuados se retrasará hasta que los incendios estén completamente controlados. Se anticipa que las altas temperaturas previstas para el martes próximo podrían empeorar la situación y dificultar los esfuerzos de extinción. Las autoridades enfatizan la necesidad de precaución y continúan monitoreando activamente la evolución de los incendios.