Casi todo el territorio francés se encuentra bajo alerta roja debido a una intensa ola de calor. Las temperaturas alcanzaron los 37 grados centígrados el pasado sábado, con previsiones de un incremento térmico para el domingo. Ante esta situación, las autoridades han implementado medidas preventivas estrictas para proteger a la población. Entre estas restricciones, se ha prohibido la venta de bebidas alcohólicas fuertes durante el festival anual Fête de la Musique. El objetivo de estas medidas es reducir los riesgos de salud asociados a las altas temperaturas. Millones de personas se encuentran actualmente expuestas a este fenómeno climático extremo. Las autoridades instan a la ciudadanía a tomar precauciones ante el calor persistente.