Francia experimentó el miércoles 24 de junio su día más caluroso en la historia, superando el récord del día anterior, según Météo-France. El índice térmico nacional alcanzó los 30°C, una media de temperaturas diurnas y nocturnas en 30 estaciones de referencia. Se prevé que la noche del miércoles sea una de las más cálidas jamás registradas y que la ola de calor se extienda el jueves. La situación ha provocado la interrupción del tráfico ferroviario y el cierre de carreteras debido al derretimiento del asfalto. Además, existe un riesgo creciente de tormentas e incendios forestales. Las autoridades han advertido a la población sobre los peligros de la ola de calor y han tomado medidas para mitigar sus efectos.