Francia experimentó su día más caluroso registrado, con temperaturas superiores a los 40 grados Celsius en varias regiones. La intensa ola de calor provocó la primera interrupción significativa del suministro eléctrico, afectando incluso a residencias de ancianos. Más de 90 millones de personas en Europa se ven afectadas por las altas temperaturas. Las autoridades advierten que las condiciones podrían empeorar en los próximos días. El calor extremo dificulta la vida cotidiana, especialmente en ciudades como París. La situación plantea preocupaciones sobre la infraestructura y la salud pública en medio de un verano excepcionalmente caluroso.
